La segunda planta es un verdadero cuchitril, con habitaciones tan pequeñas que no puedes abrir la puerta de la misma ni el ropero porque tropieza con las camas yo muebles. Persianas rotas, bichos como chinches en la habitación y en la cama, y agua saliendose del baño. La planta baja dispone de habitaciones mejores, nosotros forzamos un cambio de habitación, y esas son más decentes, aunque en el baño siempre apestaba a bajantes obstruidos.
Stay in the hotel: October 2009