Lo que pensamos que iba a ser una semana para disfrutar en familia, nos ocurrió todo lo contrario. El hotel dejaba bastante de desear, muy triste, recepción desagradable, una piscina que eso era como bañarse en un estanque de barro, la verdad es que fue lo que mas nos decepcionó, imposible de bañarse. La terraza con una peste a pipís y a huevo, que los de enfrente se habían dedicado a tirárselos por el balcón, de echo tuvimos que pedir que nos cambiaran de habitación por que no se podía soportar la olor. En fin una estancia irrepetible. Referente a quierhotel nada que decir todo perfecto, la atención telefónica perfecta.
Stay in the hotel: July 2015